Worko es una de las empresas que más factura en vestuario laboral en España. Sin embargo, esa posición no se correspondía con su reconocimiento en el mercado.
El proyecto nace con un objetivo claro: construir una idea capaz de trasladar todo el valor de la marca (innovación, calidad y desarrollo técnico) a un lenguaje comprensible, diferencial y relevante dentro del sector.
En un entorno donde la comunicación se centra en el producto, la oportunidad estaba en cambiar el foco: no hablar de prendas, sino de todo lo que hay detrás de ellas.
Redefinimos la forma en la que Worko se presenta al mercado, construyendo un territorio propio desde el que comunicar su propuesta de valor.
Los principales retos a los que nos enfrentamos fueron:
Definir un concepto
de marca diferencial
Comunicar atributos
técnicos de forma clara
Ganar notoriedad en un
mercado competitivo
La estrategia se centró en posicionar a Worko más allá del producto, construyendo un nuevo relato de marca basado en su capacidad técnica y su nivel de exigencia.
Desarrollamos el territorio “Ingeniería textil”, una idea que desplaza el foco del producto hacia todo lo que hay detrás de él: tecnología, procesos y desarrollo.
El concepto permite reinterpretar el uniforme como el resultado de un sistema técnico, no como una prenda básica, haciendo visibles atributos como la durabilidad, la resistencia o las certificaciones.
Además, funciona como una base creativa sólida y escalable, capaz de adaptarse a diferentes piezas y canales manteniendo siempre la misma idea: detrás de cada prenda hay investigación, diseño e innovación.
Diseñamos y ejecutamos una campaña 360 con presencia en múltiples canales:
- Landing de campaña
- Spot publicitario
- Piezas gráficas y banners
- Contenido para redes sociales
- Blog y estrategia SEO
Cada pieza responde a una misma lógica: demostrar la calidad del producto a través de su rendimiento.
Para la SICUR 2026 (Feria Internacional de la Seguridad) diseñamos el universo gráfico completo del stand, trabajando sobre dos marcas con identidades propias: Worko y Forli.
El reto era construir un sistema visual capaz de diferenciarlas sin perder coherencia dentro de un mismo espacio. Para ello, desarrollamos una propuesta gráfica unificada que ordena, jerarquiza y da sentido al conjunto.
Apostamos por una gráfica directa y funcional, pensada para el entorno: grandes formatos, mensajes claros y una jerarquía visual que permite entender la propuesta de un vistazo y a distancia.
El resultado es un stand que no solo atrae, sino que posiciona a ambas marcas y facilita la conversación comercial desde el primer impacto.